articulo Napoleon Hill

El Camino del Éxito

El Proceso del Éxito

Este esquema presenta la ruta conocida para llegar desde una simple idea hasta el logro de los más grandes resultados a los que podemos aspirar. Sin embargo, el hecho de conocer esta ruta no tiene por sí mismo  ningún valor. El valor se produce cuando lo convertimos  en patrones de conducta y los aplicamos en nuestro trabajo diario y en nuestras relaciones con los demás.

Todos los logros individuales son el resultado de un motivo o una combinación de motivos.La habilidad de vender consiste en sembrar en la mente del cliente potencial un motivo adecuado para que compre.

Cualquier idea dominante grabada en la mente por medio de la repetición y cargada emocionalmente por un deseo ardiente de conseguirla es absorbida por el subconsciente y convertida en acciones por todos los medios posibles. Una idea repetida muchas veces se convierte en un hábito y puede cambiar nuestra vida, pero no servirá de nada a menos que de verdad la creamos y la respaldemos con nuestras emociones.

El subconsciente no hace juicios de valor (bueno/malo) (verdadero/falso) etc.  Nos corresponde a nostros definir nuestro propósito en términos absolutamente claros, memorizarlo y comenzar a repetirlo una y otra vez, hasta que nuestra mente lo absorba y comience a ponerlo en práctica automáticamente.

Por supuesto, no podemos esperar que esto ocurra de la noche a la mañana, pero sí podemos estar seguro de que, si somos persistentes, llegaremos a tener un marco mental en el cual podemos lograr cualquier cosa que nos propongas hacer, a menos que permitamos que nuestro propósito se vaya debilitando con el tiempo, como hacen muchas personas.

Cualquier deseo, plan o propósito que esté respaldado por el estado mental conocido como FE, es asumido por el subconsciente y puesto en acción de inmediato. En este caso, la palabra FE se refiere a tener una certeza total de que lograremos el propósito que perseguimos. Es muy importante comprender bien el concepto de FE en este contexto. Si esta fe no se traduce en acciones y no se convierte en un hábito en nuestra vida, no es una fe verdadera.

Es una triste realidad que aproximadamente el 98% de las personas nunca desarrollan a través de su existencia un grado de confianza y fe en sí mismos suficiente para emprender y hacer las cosas que desean en su vida. Se conforman con aceptar resignados lo que la vida les ofrece cada día.

Lamentable, verdad?

 

Puedes confiar en tu habilidad para usar tu mente y hacer que cree las circunstancias que deseas. Esa es la condición y la manera de operar de la mente de las personas exitosas.”

(Este artículo contiene ideas tomadas del libro “The Rare Teachings of Napoleon Hill” de Patrick Ducette)

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