Productividad

Cómo Duplicar la Productividad en menos de 30 días

En términos sencillos, productividad se refiere a la cantidad de actividad útil que podemos completar en un tiempo determinado. En una panadería, por ejemplo, la medida de la productividad podría ser la cantidad de pan que se produce, expresada en kilos por hora.

Este concepto está muy relacionado con la eficiencia, que se puede definir como el mejor resultado que podemos obtener con el menor esfuerzo.

Por lo tanto, podemos deducir que la productividad crece en proporción a la eficiencia con que ejecutamos las tareas necesarias para lograr el resultado.

Pensemos por un momento en cómo realizamos las tareas rutinarias que ejecutamos todos los días.  Nos despertamos siempre a la misma hora, y comenzamos el día en automático.

Nos levantamos, nos estiramos un poco, desayunamos, y si somos personas muy activas probablemente hacemos algo de ejercicio físico, y luego tomamos un baño refrescante para comenzar nuestro día laboral.

Todo eso lo hacemos en forma totalmente rutinaria con gran eficiencia y sin esfuerzo mental, porque son hábitos que hemos desarrollado a través de mucho tiempo, y están totalmente enraizados en nuestro subconsciente.

Por eso no requiere ningún esfuerzo de nuestra parte decidir si lo vamos a hacer o cómo lo vamos a hacer.  La clave está en convertir nuestras tareas habituales en acciones controladas por nuestro subconsciente.

En el resto de este artículo veremos cómo, paso a paso, podemos aprender a utilizar nuestro subconsciente para controlar los procesos que deben seguir nuestras acciones para lograr los resultados que esperamos y que el éxito  se convierta en un hábito.

Programa de Trabajo:

Según los expertos en comportamiento, 21 días es el plazo que se requiere para aprender y consolidar un hábito nuevo. Si continúas haciéndolo por seis meses se convertirá en parte de tus rutinas subconscientes probablemente para toda la vida.

Para implementar esta estrategia y duplicar tu productividad, sólo necesitarás un lápiz y un papel, más un poco de ganas para tomar el control y hacer algunas cosas que has estado posponiendo por mucho tiempo.

Paso 1: Haz un inventario de tus tareas rutinarias

Haz una lista de todas las tareas que haces normalmente cada día, y que no debes olvidar nunca. Incluye todas las cosas, aun las más básicas, tales como levantarte, hacer la cama, lavarte los dientes, apagar luces, desayunar, lavar la taza del cereal, dar un beso a tu cónyuge, etc.

Se trata de tener una lista de cosas que hay que hacer, pero que son muy fáciles de cumplir.

Paso 2: Toma el control consciente de tus tareas rutinarias

Convierte cada una de estas cosas en una tarea consciente y al completar disfruta de la sensación agradable de saber que la has realizado bien. Tu mente guardará esa información emocional.

Has decidido hacer una tarea y la has hecho bien – ese es el ciclo del éxito – y así le muestras a tu mente quién está al mando, no importa cuán simple sea la tarea.

Paso 3: Experimenta tus logros y refuerza tu mentalidad

Conforme notas que vas cumpliendo con tu lista sin esfuerzo, y disfrutas de la recompensa del logro, comienzas a sentirte bien contigo mismo.

Trae a tu mente todas las cosas que temes hacer y que has estado posponiendo y sentirás el deseo de enfrentarlas y cumplirlas sin más demoras.  Hay una frase conocida en el mundo de los negocios: “no hay nada más adictivo que el éxito” .

Tu confianza en ti mismo comienza a elevarse rápidamente.

Paso 4: Incrementa el grado de dificultad de las tareas

Es el momento de ponerte a prueba, incrementando la dificultad de las tareas.

Quizá puedes agregar alguna tarea que todavía no sabes cómo hacer, por ejemplo, ganar 100 dólares extra en una semana, o mantener una conversación telefónica en otro idioma que estás estudiando.

Cualquier tarea que represente un reto. De esta manera ya estás incrementando significativamente tu productividad.

Paso 5: Repite el ciclo una y otra vez.

Repite el paso 4 constantemente. Cada vez que logras vencer un obstáculo, levanta un poco el nivel de dificultad y continúa progresando.

De esta manera harás que tu subconsciente se convierta en un mecanismo que apoya permanente tu camino de superación, y muy pronto te encontrarás con un nivel de productividad que ni siquiera sospechabas que podrías lograr.

Puedes conseguirlo. Solo tienes que hacer la prueba y ser disciplinado y persistente. El éxito está a la vuelta de la esquina listo para convertirse en tu nuevo estilo de vida.

 

Ruben Mora

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